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martes, 2 de junio de 2020

La leyenda de la Virgen del Rocío

En Andalucía, tierra mariana por excelencia, existe una fiesta disfrutada por muchos en la provincia de Huelva, podríamos decir que hablamos de las más grandes romerías y fiestas ya no solo en el territorio Andaluz, si no en el territorio español. Efectivamente, hablamos de la Virgen del Rocío, situada en una pequeña aldeita junto a Almonte, la cual celebra su fiesta más grande en la víspera de pentecostés. ¿Y si os dijéramos que este fervorosa imagen tiene tras ella una leyenda oculta?
La leyenda de la que hablamos es la que nos cuenta la aparición de la virgen. Según varias referencias populares, en el siglo XV un cazador perteneciente a la Villa de Almonte , mientras paseaba con sus perros observó cómo en un olivo cercano a las marismas de aquel lugar llamado la Rocina los perros parecieron volverse locos, comenzando a ladrar sin ton ni son. El cazador, pensando de que de una nueva presa se trataba, se acercó, sorprendiéndose al ver a una virgen situada entre las ramas. Era una talla que llevaba puesto un manto de lino blanco y verde, y en su espalda se había tallado: Nuestra señora de los remedios.
El hombre no se lo pensó dos veces, y decidió llevársela a casa. Pero a mitad del camino, se sintió cansado y decidió recostarse en una piedra para así descansar un rato. Al despertar de aquella siesta Lila, se percató de que algo fallaba, y es que la virgen ya no estaba a su lado. Afligido volvió al lugar y la vio en el mismo sitio donde la encontró, comprendiendo que allí querría que se le venerara culto. El cazador volvió a Almonte a contar lo ocurrido, y Salió el clero y el cabildo al lugar de la partición. La vieron tan encantadora que comenzó a ser el motivo de la más fervorosa devoción en ese mismo momento.
La aldea del Rocío se encuentra en un punto equidistante entre localidades de las tres provincias Cádiz, Huelva y Sevilla; por lo que, su emplazamiento estratégico, ha hecho pensar a los historiadores e investigadores del fenómeno rociero, que la ubicación de su ermita hubiera sido promovida con una finalidad evangelizadora, y más concretamente de cristianización del lugar, tras la reconquista de estos territorios a la población islámica. Desde el siglo XIII, tras la reconquista, este espacio (Doñana)  fue nombrado cazadero real, porque desde un principio los monarcas cristianos supieron de la abundancia de caza en estas tierras, y por tal motivo han permanecido casi intocadas por el hombre, quien tan sólo se adentraba en ellas con finalidades cinegéticas o para aprovechar los recursos naturales tales como la piña o la madera, lo que ha hecho que hayan llegado hasta nuestros días de una manera que diríamos, tan natural. Se tiene constancia de la ermita desde el 1309.


María Orellana Cózar.
Twitter: @MariiaOrellaana
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miércoles, 6 de mayo de 2020

La canina de Huelva

Más que una leyenda, hoy traemos un poco de historia de la capital onubense. Muchos no lo sabemos, pero durante una quincena de años procesionó por las calles de Huelva un paso con un esqueleto, denominado “La Canina”, que pertenecía a la hermandad del Santo Entierro, similar al que hoy en día procesiona aún en Sevilla.
Este paso era una representación alegórica, es decir, no representa un momento específico de la pasión de Cristo, si no que es una especie de representación de la victoria de la vida sobre la muerte. En esta representación podemos ver un esqueleto, de ahí el nombre “canina”, sentada sobre la bola del mundo en posición pensativa o decaída, con una cruz vacía tras ella donde se apoyan dos escaleras que representan el momento del descendimiento de Cristo.
La hermandad el Santo Entierro de Huelva durante la guerra civil española desaparece, ya que durante esta guerra pierde la mayor parte de su patrimonio. La pérdida más grande para los hermanos sin duda fue la de las imágenes, de un valor incalculable, no solo por la antigüedad si no por la devoción de la ciudad.
Tras la guerra la hermandad se refunda, siendo uno de sus refundadores un médico muy aficionado a la Semana Santa sevillana. Como la hermandad había perdido todo su patrimonio y sus imágenes, el médico propuso coger un esqueleto de su consulta, barnizarlo para que quedase sentado y con posición abatida, y usarlo en un paso basándose en la hermandad del Santo Entierro de Sevilla, y así suplir la carencia de los titulares hasta recuperar un poco de dinero para contratar a un imaginero. Y así se le dio el origen del paso de “La Canina” de Huelva, que procesionó desde 1945 hasta 1960 aproximadamente.
Pero este paso no tuvo mucha aceptación, ya que el pueblo le tenía temor a ese esqueleto, habiendo incluso una leyenda que decía que, si paraba delante de alguien, esa persona moriría al poco tiempo. El paso dejó de salir cuando se le encarga a León Ortega la tala de la Virgen de las Angustias, que sale en el mismo paso donde salía originariamente la canina. Desconocemos cual fue el destino de ese esqueleto, aunque seguramente se desecharía al no tener valor alguno.
Hay una anécdota que rula por la ciudad de Huelva, la cual dice que a la canina se le hizo una canción y la llamaban “pelona”, ya que en aquella época había un policía llamado Mateo que rapaba a la gente en sus casas para evitar las plagas de piojos. La gente cuando lo veía por la calle se metía en casa de los vecinos para parecer que no estaban en casa, haciendo una canción donde decía que el tal Mateo había dejado sin pelo a la canina, cantándola los niños al pasar por la hermandad.

María Orellana Cózar.
Twitter: @MariiaOrellaana
Instagram: @mariiaorellana

martes, 28 de abril de 2020

Vísperas y Resurrección en Huelva

Bien es cierto que la Semana Santa de Huelva tiene muchas caras. Tenemos nuestros sellos antiguos que intentamos que no se pierdan, las ganas de avanzar y de llevar un rayo de esperanza en forma de cofradías a los barrios y la inquietud de jóvenes queriendo formar nuevas hermandades y por qué no, crear nuevas tradiciones. Creo que en esto se resume nuestra Semana Santa y lo podemos ver en las nuevas formaciones en las Vísperas y en el Domingo de Resurrección.

El año pasado se inició una nueva tradición que, como apuntó Eduardo Sugrañes en un periódico local, resultó la mayor aportación a la Semana Santa realizada en los últimos tiempos. La incorporación el Cristo de la Vera Cruz a las salidas en las vísperas acompañado por la Legión Española fue un acontecimiento que superó todas previsiones de público y ofreció un día más a los ya tradicionales desde el Domingo de Ramos y es que la procesión discurrió por todo el itinerario de lo que es la Carrera Oficial hasta la iglesia conventual de las Hermanas de al Cruz.

Con esta, las procesiones de Vísperas se ven consolidadas y ya no es solo la tradicional salida de la Virgen de los Dolores por su barrio de las Colonias. En esta jornada se cuenta con la presencia de la Virgen del Prado en su Dolor, que ha pasado de asociación parroquial a hermandad de penitencia, de acuerdo con el decreto recibido en noviembre del Obispado. Esperan ir dando los pasos que consolide el proyecto en la Barriada del Higueral, por lo que por ahora no van a solicitar su ingreso en el Consejo de Hermandades, aunque sí esperan mantener relaciones y participación en los actos que la institución cofrade organice, como así se lo ha anunciado la junta del Consejo en una reciente reunión.

Igualmente, va buscando su sitio la Asociación de Nuestro Padre Jesús de la Bendición y Nuestra Señora del Dulce Nombre de la Paz, que en los dos últimos años ha salido el Sábado de Pasión de El Higueral y ya están acogidos en la parroquia de San Rafael Arcángel. Iglesia que se está convirtiendo de acogida cofrade y en la que ya se encuentra también la Santísima Trinidad.

La que pone el broche final a la Semana Santa de mi ciudad es la procesión del Domingo de Resurrección por la mañana cuando Hermandad de la Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de la Luz sale a la calle. La Hermandad del Resucitado es una de las corporaciones más jóvenes de la ciudad. Esta hermandad de gloria encuentra sus raíces en el año 1996, en el barrio de Verdeluz, aunque se erigen de forma provisional en la Parroquia del Pilar, en el barrio de la Hispanidad. La primera salida procesional fue en 2003 desde la Capilla de la Hermandad del Cautivo. Para aquella ocasión, el Señor Resucitado realizó su salida procesional del Domingo de Resurrección en un sencillo paso, pequeño y sin dorar, al que se le añadieron unos candelabros. Posteriormente, la Hermandad del Resucitado empezaría a salir de la Parroquia del Pilar, como lo hace actualmente.
Ambas imágenes titulares son obras de Elias Rodriguez Picón. En cuanto a los pasos, solo contamos con el de misterio y, el cual, se encuentra en proceso siguiendo el boceto de Francisco Pineda.

Laura Yáñez Sancho.
Twitter: @itslaurayanez
Instagram: @itlaura_

jueves, 23 de abril de 2020

Madrugá y Viernes Santo en Huelva

Llegamos a la recta final de los artículos sobre la Semana Santa onubense. En texto de hoy vamos hablar de la Madrugá y el Viernes Santo.
La Madruga en Huelva ha pasado por muchas etapas. Hubo épocas en las que procesionaron más de una hermandad pero algunas de ellas cambiaron sus días de salida como la Hermandad del Perdón que actualmente procesiona el lunes santo, y la Hermandad de la Misericordia, en este caso el jueves santo. La tradición onubense dicta que la cofradía por excelencia de la Madrugá, y la única que sigue estando, sea la Muy Antigua, Venerable y Real Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santa Cruz en Jerusalén, María Santísima de la Amargura, San Juan Evangelista y San Francisco de Paula que, a las 04:00h abre las puertas del templo.
Su fundación se remonta a 1583 cuando la Orden de los Mínimos erige su convento y se funda la Hermandad del Nazareno. Allí permanece hasta la Desamortización del siglo XIX, cuando se traslada a su sede actual, la Concepción, ocupando una capilla en propiedad donada por la familia Trianes. Procesionaba con cuatro pasos: Jesús Nazareno, La Virgen, la Verónica y San Juan, celebrándose el sermón del Viernes Santo en la plaza de San Pedro. A finales del XIX, se deja de realizar este sermón. La Virgen de la Amargura se incorpora en 1913 a la estación de penitencia. En la Guerra Civil, pierde todo su patrimonio. El 21 de julio de 1937, en la iglesia de la Milagrosa, debido al cierre de la Concepción, se bendice la nueva imagen de la Amargura, de Ramón Chaveli. Al año siguiente, el 19 de marzo y en el atrio de la Concepción, se bendice la nueva imagen del Señor, también del mismo autor. En 1950, la capilla sufre un incendio fortuito y la imagen del Nazareno es destruida. Sebastián Santos realiza la nueva imagen. En 1983, el Ayuntamiento de Huelva concede la Medalla de la Ciudad al Nazareno y es nombrado Concejal Perpetuo.
En cuanto a los pasos, el de misterio es obra de los Hnos. Caballeros, tallado entre 2003 y 2005. En las esquinas lleva cuatro faroles realizados de Jesús Domínguez. Dispone también de ángeles portando elementos de la pasión, de Luis Ortega Brú. Se distribuyen varias cartelas en bulto policromadas de Carlos Valle y Fernando Aguado. Por otro lado, el palio, las bambalinas exteriores de Juan Manuel Rodríguez Ojeda. El interior y el techo de palio son de los talleres de Fernández y Enríquez de Brenes. El juego de jarras y la peana tienen firma de Jesús Domínguez y los respiraderos, varales y candelabros de cola son obra de Ramón León Peñuelas. Los faroles entrevarales se utilizaron para alumbrar el Crucificado que presidió la misa del Papa San Juan Pablo II en su visita a Huelva.


Cambiando de jornada, pasamos al Viernes Santo. Como cada día en la ciudad, procesionan cuatro cofradías, en este caso, la primera es la Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora del Calvario, San Juan Evangelista y María Santísima en la Resignación de sus Dolores. La hermandad es fruto de la idea de un grupo de funcionarios del Ayto. de Huelva. El secretario del consistorio, Pedro Azcárate Montiel, solicita en 1951 permiso al Arcipreste para constituir una cofradía en San Pedro, que es aprobada ese mismo año por el Arzobispo de Sevilla. En 1952, Antonio León Ortega realiza las imágenes del Descendimiento basadas en un boceto del pintor Policarpo Domínguez de Guzmán, presentándose en este primer año a Nicodemo, José de Arimatea y María Stma. de la Resignación.
En 1953 se concluye el conjunto escultórico con las imágenes de la Magdalena, San Juan Evangelista y la Virgen del Calvario, pasando la Virgen de la Resignación a un segundo paso en el que procesiona sola y mirando a la cruz. En 1975 se estrena el nuevo paso de palio para la Resignación y se restaura el rostro de la dolorosa por su propio autor, bajándole la mirada y dulcificándola.
Si nos centramos en los pasos, el paso del Descendimiento es una obra de estilo neobarroco tallado por Ángel de la Feria Ruiz (1977). Candelabros de guardabrisas y cartelas de los Hermanos Delgado y medallones de Joaquín Osorio. Fue adquirido a la Hermandad del Cerro (2000). En cuanto al paso de palio, se encuentra en proceso y posee bordados de Josefa Maya bajo diseño de Enrique Bendala. Respiraderos y candelería de Talleres Angulo de Lucena, varales de Manuel Seco Velasco y faroles de cola realizados por Emilio Méndez (2010).


La segunda cofradía del viernes es la Ilustre Hermandad de Penitencia y Cofradía de Apostolado del Santísimo Cristo de la Fe y Nuestra Señora de la Caridad. En 1988, se crea la asociación parroquial Santísimo Cristo de la Fe y Santa María Madre de la Iglesia en sus Dolores, una agrupación de fieles de la parroquia del barrio de Viaplana que nace con el objetivo de fundar una hermandad de penitencia con el crucificado que preside el templo, una obra de León Ortega de 1975. El 5 de diciembre del 88, se aprueban los estatutos de la cofradía realizando en la cuaresma del 89 el primer vía crucis por las calles de la feligresía. En 1990, se encarga la Virgen, que a iniciativa de su autor, José Méndez, cambia el nombre de su advocación, pasando a denominarse de la Caridad. En 1991, se realiza la primera Estación de Penitencia con el Cristo de la Fe, incorporándose el paso de palio en la Semana Santa de 1995.
El paso actual está en proceso de culminación con el dorado de su canastilla y respiraderos. Es obra de Joaquín Pineda, de estilo neobarroco, del año 2004. La Virgen de la Caridad procesiona en un palio de terciopleo burdeos. Posee orfebrería de Ramón León Peñuelas, destaca su candelería que data de 1995. La peana es obra de Hijos de Juan Fernández. Dispone de un relicario de la beata María Pilar Izquierdo, realizado por los Talleres Villarreal.



La tercera es la  Muy Antigua, Real e Ilustre Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, Santo Entierro de Cristo y Soledad de María. El origen se pierde en el tiempo. Las primeras referencias la sitúan en 1572, en un documento hallado por el historiador José Manuel Arroyo. En 1573 se tiene constancia de la Estación de Penitencia de la cofradía. En el siglo XVIII adquiere un notable auge, convirtiéndose en la cofradía de la aristocracia local lo que le permite poseer un gran patrimonio, reformando la ermita de la Soledad. En este lugar permanecen hasta 1854 cuando se trasladan a San Pedro por cambiar las funciones de la ermita a hospital, ante la epidemia de cólera. En este siglo el cortejo se compone del paso de las Angustias, una obra de Francisco de Gándara del siglo XVI, el paso de la urna y un sencillo palio que procesionaba a la Virgen de la Soledad. En 1917 se sustituye la urna por un paso de misterio que representa a los santos varones deponiendo en cuerpo del Señor en el sepulcro. En 1919, Rodríguez Ojeda realiza un nuevo palio bordado en oro sobre terciopelo negro. En la Guerra Civil pierde todo su patrimonio salvándose solamente la cabeza del Yacente. En 1943 se reorganiza. En 1995 se restaura la ermita de la Soledad y regresan a su Sede.
Las imágenes titúlales marianas son obra de Leon Ortega, mientras que el señor conserva la cabeza primitiva peo cuyo cuerpo es obra del mismo autor.  El paso de misterio es obra de Manuel González en 1945, ha sido sometido a una profunda remodelación por el taller de Daniel Sánchez, con el añadido de cuatro faroles en sus esquinas y una considerable ampliación de sus dimensiones. El paso de Cristo es obra de talleres de Antonio Ibáñez, se encuentra en proceso de dorado. Urna obra de Alfonso Yáñez Columé de 1984, con dorados de los talleres sevillanos de Manuel Calvo Camacho. El Palio se encuentra en proceso de ejecución de bordados. La bambalina frontal, el faldón y los respiraderos son obra del taller de Jesús Rosado, bajo la recuperación del diseño del Palio original de Juan Manuel Rodríguez Ojeda realizado por Rafael de Rueda.

La última es la Real e Ilustre Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestra Señora en Su Soledad. El origen de la Hermandad del Silencio se encuentra en el siglo XIX, cuando la Hermandad de los Dolores y Vera+Cruz organizaba una tradicional procesión con una Virgen sola, conocida como la del Silencio. Con los desafortunados sucesos del 36 y el incendio de la Concepción se pierde dicha tradición, haciendo que Tomás Domínguez y su esposa donaran una imagen al párroco de la Concepción, que quedó temporalmente albergada en la Milagrosa hasta que el templo se reconstruyera. La primera salida procesional de la imagen se produce en la madrugada de 1937, sustituyendo a la Virgen de la Amargura desaparecida, acompañando a un cuadro con la imagen pictórica del Nazareno. Posteriormente, la Hermandad del Nazareno crea una organización dentro de la cofradía dedicada a Ntra. Sra. de la Amargura en su Soledad. En 1944, la cofradía de la Soledad se constituye como hermandad de penitencia independiente de la del Nazareno, de la que se inscriben numerosos jóvenes. El carácter sobrio de la cofradía hizo que se le conociera como la Hermandad del Silencio.
La imagen titula es de autoría anónima, si bien la historiografía parece estar próxima a cerrar el círculo, situándola a finales del siglo XVII atribuyéndose al imaginero antequerano Antonio del Castillo. Fue restaurada en dos ocasiones por Antonio León Ortega en 1939 y 1942, la primera para adaptarla procesionalmente y la segunda para hacerlo a los gustos de la escuela sevillana; la última restauración a la que fue sometida fue en el bienio de 1999-2000 por Francisco Borrego. De igual modo, la autoría del paso es incierta, fue tallado en 1944 con trazas muy clásicas, siendo además el primero en llevar maniguetas en Huelva. Se cree salido del taller de Juan Pérez Calvo en Sevilla, ratificado por testimonios de antiguos hermanos de la cofradía. Se encuentra iluminado por seis candelabros de guardabrisas, de cinco luces los cuatro de los ángulos y de tres los de los costeros, fueron realizados por Luis Barrio con trazas románticas siendo de los llamados de palmas. Los respiraderos poseen artísticas cartelas pictóricas donde se aprecian diversas escenas de la Pasión. El manto es de terciopelo negro tachonado por las armas del Reino de España: castillos, leones, granadas, y lises borbónicas efectuado por el taller de Esperanza Elena Caro en 1945, al que se le añadió la rica guardilla bordada en oro a gran realce fechada en el siglo XVIII, en lo que son los bordados más antiguos de nuestra Semana Santa. Son los enseres más destacados del patrimonio de la cofradía, a excepción de la imagen.

Laura Yáñez Sancho.
Twitter: @itslaurayanez
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martes, 21 de abril de 2020

Miércoles y Jueves Santo en Huelva

Tras el paréntesis de Semana Santa, vuelvo a hablaros de los datos más relevantes de la Semana Santa de Huelva. Esta vez, voy a hablaros de dos de los días más bonitos: Miércoles y Jueves Santo.

El Miércoles Santo es considerado en Huelva como el día grande. Es el día en que salen la Hermandad de la Esperanza y de la Victoria, pero además hay dos hermandades que, a pesar de su juventud, presentan un proyecto de hermandad y un patrimonio digno de admirar.

Empezando por el Miércoles Santo, en primer lugar tenemos que hablar de la Carmelita Hermandad y Cofradía de Penitencia de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento Traicionado por Judas y María Santísima de la Estrella. La hermandad se forma gracias a unos jóvenes del barrio del Carmen que llevan al párroco la idea de fundar una cofradía en el año 1987, ilusión que daría forma en 1989 con la aprobación de los estatutos y que se vería ya en la calle en 1992. La idea representación iconográfica es la de Jesús prendido por la tradición de Judas en el Huerto de los Olivos.
La autoría de ambas imágenes titulares pertenece a José Manuel Bonilla y fueron realizadas en 1989 y 2001 respectivamente. El paso de misterio representa la continua lucha entre el bien y el mal, con la escenificación de numerosos dragones y arcángeles. De estilo neobarroco y tintado en madera oscura, obra de Joaquín y Francisco pineda entre el 2000 y el 2004.
 Por su parte, en la canastilla se pueden contemplar las cartelas en las que podemos ver los escudos de la hermandad, de la orden carmelita, de la Hermandad del Calvario, como madrina, así como el escudo de la diócesis. Lo símbolos cristianos están muy presentes en toda la canastilla pudiendo observar el amor De Dios en la figura del Pelícano, la lenta agobia de Cristo en el caracol y la resurrección en el Fénix.
El paso de Palio no está realizado aun pero cuentan con un proyecto de palio muy ambicioso obra del taller de Ramon Leon Peñuela y del cual ya tienen varias piezas.

La segunda cofradía de este día es la Cofradía de la Santa Cruz, Santo Sudario de Nuestro Señor Jesús de la Providencia y María Santísima Madre de Gracia. El germen de esta cofradía se encuentra en la tertulia cultural cofrade 'El Penitente', que comenzó en 1988 con la idea de fundar una cofradía. Esta tertulia estaba compuesta por jóvenes cofrades con sede en la parroquia de la Purísima Concepción. Este grupo tendría un período de inacción y en 1998 volverían a formalizar aquel proyecto, ya en la Catedral, aunque fue definitivamente en la parroquia de Santiago Apóstol donde se fundaría en el año 2001. En 2005 saldría por las calles del Molino de la Vega y no sería hasta 2012 cuando llegaría a hacer estación de penitencia hasta la Concepción. En 2015 dejaron su sede de Santiago Apóstol para erigirse en la parroquia de la Concepción. Desde el principio han basado su patrimonio en elementos arquitectónicos de la ciudad.
La iconografía no muestra a Jesús que ha sido descendido de la Cruz y Nicodemo, junto a María Salomé y María Cleofás, procede a depositarlo en el Sudario para su traslado al Sepulcro, mientras la Virgen es confortada por San Juan y la Magdalena ante una Cruz ya vacía de la que pende el Santo Sudario. La autoría de las imágenes pertenecen a Mario Moya en el caso de la imagen de Cristo y las imágenes secundarias exceptuando la imagen de San Juan que pertenece a Elias Rodriguez Picón al igual que la imagen de María.
El Paso está en proceso de ejecución. El diseño es de Javier Sánchez de los Reyes y está inspirado en el púlpito de la Catedral de la Merced, de estilo tardomanierista. El proceso de talla está siendo ejecutado por Francisco Verdugo, con pinturas de Antonio Díaz Arnido, que representa la Historia de la Invención de la Santa Cruz. Los faroles del Paso son de Cristóbal Ángulo y están influenciados en las farolas del pórtico del Ayuntamiento de Huelva.

La Real, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús, y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Humildad Despreciado de Herodes, María Santísima de la Victoria Coronada y San Juan Evangelista, es la tercera cofradía en pasar por la carrera oficial en la jornada del Miércoles Santo. La fundación de la corporación se da por el estado en que se encontraba la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús tras la Guerra Civil, por el incendio que sufrió en 1936 y los efectos que esto provocó en la feligresía, movió a un grupo de onubenses a constituir una hermandad que ayudara a levantarla espiritual y materialmente. En 1939 se reúnen por primera vez y adoptan como misterio el pasaje evangélico en que Herodes deprecia al Divino Maestro, al que los reunidos invocan como Ntro. Padre Jesús de la Humildad. Quedó erigida canónicamente el 5 de mayo de 1941. Joaquín Gómez del Castillo fue el encargado de realizar la primera imagen de la Virgen, bendecida en la capilla de las Teresianas. La primera salida de la cofradía tuvo lugar el 9 de abril de 1941. El 1 de abril de 1953 la imagen de la Victoria sufrió un incendio en su salida procesional con daños irreparables. En 1997 el Ayto. de Huelva concedió a la Victoria la Medalla de Oro de la ciudad. El 5 de mayo de 2012 sería Coronada Canónicamente.
El misterio representa el momento del desprecio de Herodes. La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Humildad es obra de Antonio León Ortega, mientras que la Imagen de la Victoria es obra de Luis Álvarez Duarte. Actualmente el paso de misterio se encuentra en proceso, se trata de un diseño de Javier Sánchez de los Reyes y ha sido ejecutado por los Hermanos Caballero. Por otro lado, el paso de palio cuenta con bordados realizados por el taller de Elena Caro entre 1950 y 1953, varales de Jesús Domínguez (1954). Del mismo autor son los respiraderos, con cartelas con escenas de la vida de Cristo (1965- 1971), peana (1955), jarras, violeteras (1955) y candelabros de cola (1958). Faldones obra del taller de los Herederos de Elena Caro de 2012, bajo diseño de Juan Robles. Manto procesional confeccionado por el Convento de Santa Isabel de Sevilla y finalizado en 1990, bajo diseño de Rafael Infante. La corona de oro, donada por el pueblo de Huelva, es con la que fue Coronada Canónicamente en 2012 y realizada por Manuel Valera.

La ultima del Miércoles es la Real e Ilustre Hermandad Sacramental de San Francisco, Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Expiración, María Santísima del Mayor Dolor, San Juan Evangelista y Nuestra Señora de la Esperanza Coronada. La cofradía de San Francisco fue fundada entre 1893 y 1894. El antecedente histórico es una antigua asociación que rendía culto a San Telmo, Patrón de los Mareantes. Sus fundadores y primeros hermanos eran marineros y pescadores del viejo barrio de San Francisco. Su popularidad se extendió por la devoción a la Stma. Virgen del Mayor Dolor, una imagen venerada en San Francisco desde el siglo XVII. Rendía culto también a un antiguo Cristo Crucificado. Ambas imágenes y todo su patrimonio sería destrozado en 1936. La corporación se ve obligada en 1963 a abandonar su sede. De este templo pasará a la catedral, donde permanece hasta 1978. Ese mismo año la cofradía habría de abandonarla también. Las imágenes se recogerían en una humilde vivienda. En 1979, se bendice la nueva capilla y en 1992, la nueva iglesia. El 4 de junio de 1994, se le concede la Medalla de Oro de la ciudad a Ntra. Sra. de la Esperanza, y el 3 de junio del año 2000 sería Coronada Canónicamente.
El paso de misterio nos muestra cómo María, en su Mayor Dolor, mira hacia su hijo en el momento de su muerte, siendo consolada por San Juan Evangelista y María Magdalena. La autoría de las imágenes es variada. En el caso del Cristo la obra pertenece a Ramón Chaveli; la imagen de la Esperanza y Mayor Dolor son obras de Joaquin Gómez Castillo, al igual que la imagen de San Juan, mientras que María Magdalena es obra de Ángel Álvarez. En cuanto a los pasos, el paso de misterio de estilo neobarroco, de perfiles románticos, es obra de Miguel Llacer en 1953 y restaurado y dorado por los Talleres de Nuestra Señora del Carmen en 1983. En cuanto al paso de palio, las bordadas por las Madres Trinitarias en 1940, fueron adquiridas a la Cofradía de San Roque de Sevilla y restauradas en el Taller de Fernández y Enríquez (1993-1994). El techo de palio está bordado por el taller de la Hermandad bajo la dirección de Enrique Bendala Azcárate en el 2000, al igual que el manto, bordado sobre tisú verde (2001-2008). De estilo neorrocalla, posee parte de la orfebrería en plata de ley, con llamador y jarras (2000-2003) de Orfebrería Ramos. La peana y los candelabros de cola son de Jesús Domínguez. Luce la corona de su Coronación Canónica, realizada por Antonio Cuadrado en el año 2000 bajo diseño de Enrique Bendala.


Pasando al Jueves Santo, la primera en salir en esta jornada es la Muy Antigua, Real, Ilustre y Seráfica Hermandad Sacramental de la Purísima Concepción y Archicofradía de Nazarenos de la Santa Vera+Cruz, Sagrada Oración de Nuestro Padre Jesús de La Oración en el Huerto y Ntra. Madre y Sra. de los Dolores Coronada. La cofradía actual es el resultado de la fusión de la Hermandad de la Vera+Cruz, en la que se tiene constancia documentada de su existencia en 1538; y la Hermandad de la Oración en el Huerto (1922) en la Catedral de la Merced. La unión se realiza en 1936, cuando se pierden en el incendio de la Concepción la imagen de la Virgen de los Dolores del siglo XVIII y el Señor de la Oración, obra de Joaquín Bilbao en 1922. Tras los desafortunados hechos, la hermandad encarga dos nuevas imágenes realizadas por Antonio Castillo Lastrucci. Las mismas fueron sustituidas por la actual Dolorosa de Luis Álvarez Duarte, en 1968, y el Señor de la Oración en el Huerto, obra de Luis Ortega Bru, en 1977. La Condesa de Mora Claros estuvo muy vinculada a la cofradía, favoreciendo buena parte de su patrimonio. En 2015, Ntra. Madre y Sra. de los Dolores fue Coronada Canónicamente.
El paso de misterio es obra de José Oliva y culminado por Miguel Hierro. En el paso se encuentran cartelas alegóricas a la pasión y los escudos de la corporación. Por otro lado el paso de palio es uno de los conjuntos más antiguos de nuestra Semana Santa. Posee bordados de principios del siglo XX elaborados por Juan Manuel Rodríguez Ojeda y reformados por Guillermo Carrasquilla en 1957. Sus respiraderos son del siglo XIX y el resto de la orfebrería es obra de Angulo y Manuel de los Ríos. El elemento más notable del palio es sin duda el manto procesional, una obra bordada en hojilla de plata que data de 1905 y que fue confeccionada por Patrocinio Vázquez.

La segunda hermandad del Jueves Santo es la Hermandad de Culto y Apostolado del Dulce Nombre de Jesús y Cofradía de Penitencia del Santo Cristo de la Misericordia, María Santísima de la Concepción y San Juan Evangelista. La cofradía surge de las inquietudes de un grupo de jóvenes agrupados en 1981 en la tertulia cultural cofrade 'El Cirio Apagao', que se comprometen a hacer todo lo posible para restaurar la Iglesia de la Milagrosa, que se encontraba en ruinas. Así, en 1982 reciben las reglas y dan forma a una cofradía de silencio con túnicas de ruán, que se establece provisionalmente en el Convento de las RR.MM. Agustinas, haciendo estación de penitencia en parihuelas desde el templo neogótico, hasta que en 1987 pasa a la Catedral de la Merced. En esta etapa, se bendice a la Virgen de la Concepción y se estrena el paso procesional del Cristo. En 1997, la Hermandad consigue restaurar la Iglesia de la Milagrosa trasladándose hasta su sede canónica en el mes de octubre. En 2004, la cofradía construye su capilla propia en un terreno anexo a la parroquia.
La imagen del Santo Cristo es obra de Gabriel Cuadrado Díaz, mientras que la imagen mariana es obra de Juan Manuel Miñarro. El paso de Cristo es de estilo sobrio con cuatro hachones en las esquinas, tallado por el artista Cayetano Reyes.

La siguiente es la Ilustre y Agustiniana Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Madre de la Consolación y Correa en sus Dolores. Los Padres Agustinos se afincan en el desamortizado convento de la Victoria en 1900. Allí, el Padre Fray Gilberto Blanco funda una cofradía para inculcar entre los alumnos la devoción a la Virgen bajo la advocación de Consolación en 1916, tomando como titular una imagen existente en el Convento de las Agustinas. En 1921 adquieren las reglas de penitencia y en 1928 se incorpora la imagen de un crucificado agonizante bajo la advocación de la Buena Muerte. Con la proclamación de la II República, el colegio fue suprimido, trasladando su sede canónica a San Pedro, desde donde realizan su Estación de Penitencia hasta 1935. Un año después, en la Guerra Civil, sufren la pérdida de todo su patrimonio. En 1940, la cofradía se reorganiza y se establece en la Concepción adquiriendo dos nuevas imágenes realizadas por el imaginero onubense Joaquín Gómez del Castillo. En 1995, la Hermandad regresa al Convento de las Agustinas. Las imágenes titulares son obras de Gómez del Castillo. El paso es uno de los mejores pasos de nuestra Semana Santa. Fue realizado en caoba traída de la República Dominicana y tallado por Miguel Hierro en 1957. Son muy característicos los ángeles que sujetan los hachones, realizados por Jesús Domínguez. El paso contiene diferentes capillas en orfebrería alusivas al Calvario, Nacimiento, Entrada en Jerusalén, Crucificción y Resurrección, así como las figuras de San Agustín, San Juan Bautista, San Juan Evangelista, San Marcos, San Sebastián, la Virgen de la Cinta y una monja agustina. El paso de la Virgen representa el misterio de María mirando a la cruz sobre un paso de alpaca plateada de estilo renacentista realizada por Ramón León Peñuelas en 1991.

La ultima de la jornada es otra de las hermandades más añejas de la ciudad, la Real, Ilustre, Venerable y Capitular Hermandad Sacramental de Nuestra Señora de la Merced y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Cadenas, Santísimo Cristo de Jerusalén y Buen Viaje y María Santísima de los Dolores. No se tiene datación exacta de la fundación de la Hermandad. Las primeras referencias a Ntro. Padre Jesús de las Cadenas y al Cristo de Jerusalén y Buen Viaje datan de 1647 y 1657, respectivamente. Las raíces de la cofradía se encuentran en la orden de la Esclavitud de la Merced, que rendía culto a una imagen de dicha advocación que llegó a la ciudad en 1618. Esta orden quedó transformada en la Venerable Orden Tercera de Siervos de María en el último tercio del siglo XVIII ante la creciente devoción de la Santísima Virgen de los Dolores, a la que se le atribuye un milagro en la sanación de Bernardo Basconcelos, en 1775. En 1862, se reorganiza la Hermandad con el Cristo de las Cadenas y la Dolorosa, y en 1945, se incorpora como titular el Cristo de Jerusalén y Buen Viaje. La cofradía adquiere el carácter sacramental en 1997.
Las imagen de Nuestro Padre Jesús de las Cadenas es una obra anónima del siglo XVII atribuido a la escuela gaditano-genovesa; el Santísimo Cristo de Jerusalén y Buen Viaje es una obra anónima del siglo XVI y la imagen de María Santísima es también una obra anónima del siglo XVIII de la misma escuela que el primero.  El paso de misterio esta realizado en barroco en madera de cedro, tallado por Antonio Ibáñez (2000). Dorado y estofado con cartelas de motivos gloriosos y pasionistas, de Emilio Olmedo. El paso de Cristo el paso más antiguo de nuestra Semana Santa, de José Gil (1913). Posee en los respiraderos pinturas al óleo sobre lienzo con escenas pasionistas. En cuanto al paso de palio, los bordados, tanto bambalinas y techo de palio, como manto y los faldones son realizados por Juan Manuel Rodríguez Ojeda entre los años 1915 y 1924. La orfebrería es de Seco y Ramón León Peñuelas.


Laura Yáñez Sancho.
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viernes, 10 de abril de 2020

La Madrugá en Huelva, según Carla Yáñez

Acabo de llegar a casa, no se muy bien que hora es, serán 23:00 o las 00:00. Después de ver las cofradías del Jueves Santo me toca descansar para la Madrugá. Pero no descanso, me pueden los nervios. Me siento en el sofá y enciendo la televisión a seguir viendo a las hermandades que siguen en la calle.

De repente escucho el móvil, es mi compañero Pedro recordándonos por el grupo que no se nos olvide la medalla y diciendo que nos abriguemos porque va a hacer frío. Mientras leo suena la puerta, es mi familia. Llega mi madre y me pregunta "¿Carla has preparado el traje?" "¿está listo el trombón?" y aunque le respondo que sí ella siempre lo comprueba.

Son las 2:00 de la mañana. Me cojo la coleta, me pongo el traje. Ahora toca buscar las gafas. Cojo el fajín y mi instrumento y me voy con mis compañeras a la calle Rascón. Ya se puede escuchar cómo están afinando.

Llego a donde la banda a quedado, la casa hermandad del Nazareno. Veo a mis compañeros, a mis amigos... Busco a una de las mujeres para que me ponga el lazo y después me voy corriendo a buscar a mis compañeros más cercanos, a los bajos de la banda. Uno de ellos me pone el fajín: "pónmelo otra vez que esta muy flojo" "¿está bien puesta la chaqueta?". Afino con ellos y me voy a hacerme fotos con mis amigos. Viene Alba y me dice: "Vente, hay que hacerse la foto". La foto de las mujeres de la banda.

Vamos a la calle Las Bocas y allí tenemos la charla. La charla de los directores, un momento familiar. A continuación formamos la banda y comienzan a sonar los primeros tambores de la Madrugá. Empiezo a notar ese cosquilleo por todo el cuerpo, esos nervios. Ya estamos en la puerta de la Iglesia, puedo escuchar el rachear de los costaleros, señal de que no queda nada para que salga el Señor. Escucho a mis compañeros decirme "prepara ya la Marcha Real y Señor de Huelva", nerviosa y con las lágrimas saltadas empiezo a tocar y siento que se para el tiempo.

Las horas pasan, ninguno sabemos que hora es. Estamos llegando a las Hermanitas de la Cruz, suena "Caridad". Poco más adelante, en la Capilla de la Esperanza suena "Eterno" dos momentos inolvidables de mi primera Madrugá en la banda.

El tiempo sigue avanzando y llega mi relevo, voy a la casa hermandad y allí me encuentro con mis compañeros "¿qué tal vas?" "¿estas cansado?". Cojo mi desayuno y voy con Rodrigo porque le he visto de lejos cuando he entrado. Terminamos y el me deja al lado de la banda, nos decimos que nos vemos en la recogida y vuelve a su tramo.

Y pasando por la Capilla del Calvario llegamos a calle Marina, donde le cantan saetas y va habiendo cada vez más gente en la calle. Ya va quedando menos para llegar a la iglesia y para que la Madrugá llegue a su fin.

Ya estamos en calle Plus Ultra y van sonando las últimas marchas, veo en las caras de mis compañeros que las emociones ya están a flor de piel, y empiezan a brotar de los ojos las lágrimas de toda la noche.

El Señor se está recogiendo, ponemos la partitura de "Señor de Huelva", ya todos hemos llorado y empiezan a verse los primeros abrazos.

Ya solo queda esperarla, a la Virgen de la Amargura, y en esa espera veo a mis compañeros nos preguntamos que tal a ido y nos abrazamos, también veo a Rodrigo que ya ha entrado en la iglesia. Ya puedo escuchar la banda del palio. Ya la Virgen está entrando. La Madrugá está terminando.

Rodrigo y yo vemos a Esteban, y salimos los tres juntos por la puerta del patio, y ahora me doy cuanta de que ya a llegado a su fin, y que solo queda esperar al año que viene y quedarse con lo vivido las horas pasadas poniéndole música a los pasos del Señor.

Carla Yáñez Sancho.

martes, 7 de abril de 2020

El Martes Santo en Huelva, según Ismael Manaute

Amanece un nuevo martes santo y con este ya van 24 años, me levanto con apenas horas de sueño en el cuerpo debido a los nervios, que se van acentuando a medida que la jornada avanza. Durante la mañana, me arreglo y salgo dirección a San Sebastián con mi bolsa donde guardo el costal, la faja y la ropa de costalero, esperando encontrarme con la gente de mi hermandad, amigos, costaleros e incluso familia.

Una vez allí, subo las escaleras del porche (siempre por el lado izquierdo) y entro a la iglesia, lo primero que me encuentro es el altar de insignias de frente, entonces miro a la derecha y allí están, donde siempre, delante del altar, Cristo a la izquierda y Virgen a la derecha. Hay un murmullo muy sutil, las cristaleras de la iglesia iluminan ambos pasos con tonos coloridos y el incienso impregna el lugar, a medida que me acerco se me hace un nudo en la garganta y entablo una conversación con ellos.

Llegó el día padre y madre... nuestro día, hoy más que nunca hay que disfrutar, los sentimientos a flor de piel y en la memoria están presentes los que ya no están, el día de hoy va por ellos. Rezo un padre nuestro y un Ave María, me santiguo y entonces vuelvo a poner los pies en la tierra. Saludo a los que allí se congregan, me giro dirección a la puerta y me siento más aliviado y con mas ganas si aún caben.

La siguiente parada es en el Comodoro, justo al lado de la iglesia, mítico bar donde quedamos algunos de la cuadrilla, capataces y hermanos para tomarnos unos botellines y... porque no decirlo, relajar los nervios conversando contando anécdotas de años anteriores. Ya se va sintiendo en las sonrisas y el brillo de los ojos que algo grande se acerca.

Siempre intento quedar con mi padre en esos momentos, ya que lleva a mis hermanos a la iglesia para inculcarles nuestras tradiciones, pero como siempre, nunca coincidimos. Entonces llega el momento de irse, es casi la hora de comer  y aún seguimos en el bar, algo que caracteriza a nuestra cuadrilla. En el camino a casa quedo con Laura, que hoy come con nosotros, no puedo estar más feliz de este día.

Nada más entrar, mis dos hermanos pequeños, que salen de monaguillos en nuestra bendita madre, me abrazan con fuerza y me hinchan a preguntas, Ismael ¿tú sales de costalero en el señor?, ¿donde vas debajo del paso?, ¿el Cristo pesa mucho?, miro sus caras de ilusión y pienso... si ellos supieran que hoy, el que más ilusión tiene soy yo... ya crecerán y sabrán por qué. La comida a penas la pruebo y los nervios ya se han apoderado de mi, entonces plancho mi ropa, mi costal y lo organizo todo encima de la cama.

Llega la hora de irse, me visto de luto riguroso, me despido de todos y emprendo mi camino a la iglesia. Llego a tiempo, todos los costaleros estamos de nuevo en el bar, a la espera de la llamada del capataz para organizar la cuadrilla.

Suena la voz de Manuel Carnicerito por encima del barullo, ¡Señores! las dos cuadrillas a la plazoleta. Allí nos dan nuestros relevos y este año hago las hermanitas de la cruz, donde nuestra hermandad hace estación de penitencia. El capataz nos da una charla y manda a la gente a hacerse la ropa, pero antes una foto de la cuadrilla. Mi cuadrilla nunca hace salida, por lo que esperamos nuestro primer relevo en la casa hermandad, allí nos enfajamos y nos tiramos la ropa, aunque yo siempre llego justo ya que espero que la Señora salga a los sones de Virgen del Valle.

El señor se acerca, tengo el costal puesto, se baja el paso delante nuestra y ahora empieza de verdad el martes santo. El olor a caoba bajo el paso y el crujir de la madera hace que se te pongan los vellos de punta, entonces suena el llamador, no habla nadie y levantas el paso con todas tus fuerzas. Desde este momento, el silencio predomina durante la jornada y es momento de hablar a solas con Él, le pides por todo, familia, amigos, salud... qué importante es la salud. Solo el rachear de los costaleros, las órdenes de un par de hombres y la música del trío de capilla rompen el silencio aquí abajo. La luz se filtra a través de la canastilla y escuchas como a medida que el señor anda con su son reposao, la gente deja de murmullar... le están rezando.

Los relevos siempre en los bares, botellín en mano y alguna que otra ración de croquetas para reponerse. El tiempo y los relevos van pasando... Las hermanitas, la Esperanza, carrera oficial, calle palos... maldita calle, hasta que llegamos al pasaje del Cristo de la sangre, un punto clave del recorrido, un sitio mágico. La noche se torna más oscura si cabe y solo la luz de los cirios de los nazarenos alumbran los rostros de los allí presentes, privilegiados de vivir ese momento. Entonces, diferentes saeteros le rezan cantando al señor a medida que discurre el paso entre naranjos en flor perfumando el ambiente... bendita noche.

Ya solo queda el último relevo, el de la entrada, el son largo y reposao no decae nunca, se disfruta hasta el último momento, la última chicotá, la última oración bajo el señor. Llegamos a la puerta y sin darme cuenta se ha ido el día en un suspiro, el capataz cuadra el paso, se baja el cañón del señor y manda costero a tierra por igual, el señor entra y se da por finalizada la estación de penitencia. Salimos del paso con el corazón que no nos cabe en el pecho, nos miramos sabiendo que hemos ganado la pelea, orgullosos unos de otros, nos abrazamos todos los costaleros y le damos las gracias a Él por dejarnos ser sus pies un año más.


Ismael Manaute Pérez

domingo, 5 de abril de 2020

Domingo de Ramos en Huelva, según Laura Yáñez

Amanecer de un día que sabe a luz y vida.

Suena el despertador. No sé que hora es. ¿Serán las 8:30, o quizás son las 9?. Me levanto corriendo, desayuno lo que mi estómago nervioso me permite y voy a la ducha. Hago la cama, ordeno la ropa, me cambio y me maquillo. Compruebo que todo está en su sitio. Hoy todo tiene que estarlo, no se me puede olvidar nada. Me pongo los tacones y salgo a la calle. Voy sola, pensando en todo lo que no se me puede olvidar hacer. Subo la cuesta, giro a Placido Bañuelos, y a falta de una calle abro mi bolso y me cuelgo la medalla.

Llego a la iglesia. Ya Luis y Modesto han puesto la montaña de ramos en la puerta para bendecirlos. Que no se me olvide coger uno para mi abuela y otro para mis padres. Entro en la iglesia. Madre mía cuanta gente, ¿Habrá llegado ya Jesús? ¿Donde estará mí hermana? ¿Vendrá Paula esta mañana? ¿y Ángeles?. Voy a la capilla a ver si todo está bien. Qué bonitas las flores que ha puesto Antonio este año. Qué bonita va a lucir mi hermandad esta tarde.

¿A qué hora vendrá Ismael?, voy a la casa hermandad a ver si me quedo en la iglesia o ayudo a hacer los bocadillos para después. Cruzo la acera. Ya esta aquí Jesús y media junta. Me quito los tacones y los dejo en la sala de Juntas. Venga chicos a hacer los bocadillos.

¿Qué hora es? Nunca me acuerdo de la hora de la misa de palmas. Anda que vaya tela. Voy a ir poniendo alfileres a la gente que entra que ya tiene que ser casi la hora. Viene Jesús para darme las palmas, ahora las tendré que repartir para la bendición. Ya ha terminado la misa. ¿Donde está mí hermana? ¿Mi padre ha venido? ¿Se habrá acordado de los caramelos? ¿Dónde está todo el mundo? son las 14:15 y a las 15:00 tenemos que estar aquí.

Vamos a casa corriendo. Me desmaquillo, intento almorzar y ya ha llegado el momento de ponerse el hábito. ¿Dónde está mi morrión? Nunca sabemos cual es de cuál. Creo que mi hermana lleva el mío. Para el año que viene le hago una marca. Cojo las estampas, los caramelos, guantes, la papeleta. Papá acuérdate de cogerme la ropa para cambiarme después. Carlita vamonos ya que se está haciendo tarde.

Bajamos y paramos en el portal. Nos ponemos el morrión y salimos a la calle. Por el camino más corto llegamos a San Pedro. ¿Habrá llegado ya todo el mundo? Estoy deseando de ver a mis niñas y a mis amigos. Este año las flores son preciosas, y la Virgen va... Qué orgullosa estoy de mi hermandad. ¿Dónde está mi tramo? Seguimos los mismos en el tramo. Así ahora lo localizo cuando vuelva. Voy a ver al Señor. Que bonito el mantolín. El misterio completo está precioso. Ya está aquí Carnicerito, Ismael entonces tiene que estar por aquí. ¿Hará salida o entrada? Ojalá haga salida y así puede ver la entrada conmigo. Bueno me voy a mi tramo que ya están repartiendo los cirios. He visto alguna palma rizada y este año nos han quedado muy bonitas. El año que viene tenemos que intentar innovar un poco con el diseño aunque están muy bien. Mi cirio cada año es mas grande o yo soy mas pequeña. Formamos el tramo. Por fin ha llegado la hora. Son las 16:15. Se abren las puertas del Mar. Empieza el Domingo de Ramos...

Pasamos el dintel y empezamos a bajar el porche, llegamos a la cuesta de la casa de Hermandad y veo toda la plaza llena de gente que viene a ver mi hermandad. Este es el momento que todo el año se espera, ver las calles de Huelva llenas de niños con palmas y tras ellas el Señor de la Borriquita que reparte alegría por todas las calles de mi ciudad, pero detrás de los tramos de cirios viene su madre, la Virgen de los Ángeles, solo hay que mirarla para llenarte de ternura y alegría...

Bajamos la rampa, doblamos la esquina de la plaza y volvemos a doblar para la casa de los Flichi. Esa casa donde todos los años la familia espera para ver pasar su preciada hermandad. Nadie les quitará jamás ese momento por más que los tiempos pasen... Ver a los Ángeles mientras suena Rocío en esa esquina es lo más bonito del Domingo...

Llegamos a Santa Fe, donde todos los niños nos esperan para que les repartamos estampitas y hagamos que sus bolas de cera crezcan poco a poco. Bajamos a Tres de Agosto y callejeamos hasta llegar a la esquina de la Calle Rico y es ahí, en la estrechez de esa calle donde la cuadrilla del Señor hace la revirá más bonita de la jornada, que suerte tengo de llevarlo tan cerca para disfrutar de ella...

Sabéis, la carrera oficial es un rato que se me hace bastante incómodo, pero que no lo cambiaría nunca. Ver en las miradas de toda mi ciudad la ilusión de ver a la hermandad de la Borriquita en la calle, porque todos saben que es el comienzo de la semana más grande del año.  De verdad, que bonito es pertenecer a esta hermandad.

Tras la carrera oficial llegan las calles más difíciles llenas de adoquines, niños, bullas,... pero cómo voy a echar de menos esas bullas y esos agobios de la calle Palos. Ya estamos de vuelta, en nuestra última calle; veo menos gente pero después de todo el domingo veo a mis padres, a mi suegro y a mis amigos que siempre esperan mí hermandad en el mismo punto, porque la Calle la Fuente es la calle más íntima de la hermandad después de la casa de los Flichi. Salimos a la plaza, estamos llegando al fin. Subimos el porche y ahora solo queda esperar a que entren los titulares.

Silencio. Ya se ven los ciriales. Todo el mundo en silencio. Bajan la palmera. Se oye la voz de Manolo Carnicerito mandando los costeros a tierra. Un poco más. Y suena la marcha real. Es hora de esperar el Palio.

Ya vemos la sombra de los ciriales e incluso escuchamos un poco a Afri. Escuchar a Afri hablarle a sus costaleros de nuestra madre... no se puede describir. Silencio en San Pedro. Suena la marcha real y tras la banda se cierran  las puertas del Mar. Aún no se ha acabado el Domingo de Ramos, queda la parte más bonita. Suena Como los Ángeles en el interior de la iglesia. Hasta que no se acabe la salve a la Virgen esto no se ha acabado...

Suenan los últimos compases de la plegaria a nuestra Madre, ahora sí. Afri llama a los hombres de la Virgen y manda los costeros a tierra, ya lo que quedan son los besos y abrazos entre lágrimas llorando lo que se ha ido pero tranquilos porque ya queda menos para volver a vivir un nuevo Domingo de Ramos...

Laura Yáñez Sancho.
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martes, 31 de marzo de 2020

Lunes y Martes Santo en Huelva

En el articulo de hoy voy a contaros los datos más importantes de las hermandades del Lunes y el Martes santos, dos jornadas muy bonitas y queridas en la ciudad onubense. 

La primera cofradía en pasar por la carrera oficial en la jornada del Lunes Santo es la Hermandad Sacramental de Culto, Penitencia y Caridad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Perdón y Nuestra Señora de los Dolores, aunque no siempre fue así, ya que en principio procesiona en la Madrugá del viernes santo. Esta hermandad se funda en 1984. Un grupo de jóvenes, después de realizar una representación teatral de la Pasión de Cristo en la parroquia de Santa Teresa de Jesús, tienen la idea de formar una hermandad con la imagen que se venera en dicho templo.  
La representación iconográfica del misterio es un Stabat Mater en el que la Virgen, acompañada por San Juan Evangelista, a los pies de Cristo crucificado. La imagen cristífera es obra de Juan Abascal Fuentes de 1981. Su advocación hace referencia a las palabras que pronunció Cristo: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen". Por su parte, el autor de la imagen de San Juan Evangelista es José Miguel Rodríguez Sánchez, de 2011. Por otro lado, la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, es una Talla de Manuel Vergara Herrera, de 1943. Esta imagen sufrió una profunda restauración de David Valenciano en 1996 y 2002. De momento procesiona en el misterio del paso.  
El paso es obra de Gonzalo Merencio, de madera de cedro de estilo renacentista con candelabros de guardabrisas con aplicaciones de alpaca plateada, finalizado en 2010.Dispone de cartelas representativas de las 14 estaciones del Vía+Crucis de los talleres de Hermanos Fernández, así como San Sebastián y San Leandro, patrones de Huelva y de la Diócesis, respectivamente. En las esquinas, el paso está custodiado por los cuatro evangelistas, obra de David Valenciano Larios. En el paso, procesiona, además, una imagen de San Judas Tadeo, de gran devoción en la parroquia de Santa Teresa, obra del mismo autor de los evangelistas. El llamador del Paso de Misterio es una representación del Santuario de la Virgen de la Cinta. Cuenta con una reliquia de Santa Teresa de Jesús. 

La segunda hermandad de la jornada del lunes es la Hermandad del Santo Cristo Cautivo y María Santísima Madre de la Misericordia. Los orígenes de esta hermandad se remontan hasta 1971, cuando se coloca una Cruz de Mayo en el barrio de la Hispanidad. Ello incentivó la creación de una hermandad de Gloria. Pero no es hasta 1981 cuando se procede el acto fundacional.  
Así bien se le encarga a León Ortega, en 1984, la ejecución de una imagen que representase a Jesús cuando es prendido en el Huerto de los Olivos después de ser traicionado por Judas Iscariote. La imagen posteriormente fue retallada y remodelada por Francisco Márquez en 1995. En 2005,  Enrique Pérez Saavedra, Ana Beltrán Ruiz y Verónica García Piedad le aplicaron una nueva policromía. La imagen procesiona en solitario en un paso, Obra de estilo neobarroco, realizado en madera de caoba por Francisco Márquez 'El Cano' (1993). El paso dispone de cartelas en madera con representaciones de la vida de Jesús. En las esquinas, figuran los rostros de los cuatro evangelistas. 
En cambio la imagen de María Santísima es obra de Enrique Pérez Saavedra. Fue bendecida el 17 de marzo de 1984. La restauración fue llevada a cabo por su autor. Al igual que el Cristo, fue sometida a una intervención de conservación a cargo de las restauradoras Ana Beltrán Ruiz y Verónica García Piedad (2005), quienes cambiaron el candelero y limpiaron su policromía. Asimismo, Elías Rodríguez Picón restauró uno de sus brazos y otros elementos en 2011. La imagen procesiona en la tarde del lunes santo en un paso en el que los respiraderos del Palio se encargaron a la Orfebrería Ramos y cuenta con figuras de la Virgen de la Cinta, la Virgen del Pilar y la Virgen de los Milagros. En años correlativos se fue complementando con varales, candelería y faroles de cola de Ramón León Peñuelas. El conjunto fue bordado por Francisco Seda. El cielo del palio cuenta con pinturas de José Romero Benítez.   

La tercera en la nómina de hermandades del lunes es la Ilustre Hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Penas en sus Tres Caídas, María Santísima del Amor y del Glorioso Apóstol Santiago. Esta hermandad se funda en 1944 cuando   en  septiembre de ese año se nombró una comisión encargada de contratar al imaginero León Ortega la realización de dos esculturas (Jesús de las Tres Caídas y la Verónica). No sería hasta 1949 cuando Antonio León Ortega fue el encargado de encarnar a la Virgen del Amor, que se pretendía procesionar en la Semana Santa de ese mismo año. 
El misterio procesional representa el pasaje de la tercera caída de Cristo por llevar la cruz a cuesta al monte Calvario. Una mujer le seca el rostro mientras un romano la aparta. Las imágenes secundarias del misterio han sido realizadas por distintos artistas: El cirineo es obra de Darío Fernández (2015) y restaurado por Ana Álvarez en 2003. La imagen de la Verónica es también creación de León Ortega, mientras que el soldado es de Lourdes Hernández, de 1999. El paso e misterio es de estilo barroco, tallado y policromado por José Oliva en 1948, se completa con candelabros guardabrisas ejecutados por Julián Sánchez en 1999. Dispone de varios elementos característicos de la hermandad como la Cruz de Santiago, cartelas con los evangelistas, el Cáliz Sagrado, así como las herramientas y los clavos usados durante la Crucifixión. El llamador es un regalo de la cuadrilla de costaleros en su XXV aniversario.  
Por otro lado el paso de palio es obra de la orfebrería de Hijos de Juan Fernández, respiradero de Jesús Domínguez y el techo de palio ha sido realizado por Francisco Contioso. Dispone de pinturas con misterios del Rosario, cartelas, los bustos de los 12 apóstoles y otros elementos simbólicos. La Virgen procesiona con una corona denominada 'de los apóstoles', ya que dispone de elementos alegóricos a los apóstoles y las advocaciones de la Virgen.  

La última hermandad de este día es la Posconciliar Hermandad y Seráfica Cofradía de San Francisco de Asís, Nuestro Padre Jesús del Calvario y María Santísima del Rocío y Esperanza. Los orígenes se remontan a 1972, cuando un grupo de estudiantes del Politécnico de La Rábida deciden fundar una hermandad de penitencia. Una idea que se pone en conocimiento del Club Estrella de la parroquia de la Concepción. En 1973, se aprueban definitivamente los estatutos.  
El paso de misterio o representa una iconografía que pocas veces vamos a ver reflejada. El momento en el que Cristo abraza y acepta la cruz. La obra es de Antonio León Ortega en 1972. El paso es de estilo neobarroco, realizado en madera por el artista sevillano Manuel Guzmán Bejarano y con líneas muy clásicas. Por su parte, el orfebre Jesús Domínguez es el encargado de realizar los cuatro faroles que rematan las esquinas. Las caídas son respiraderos bordados, obra de las Madres Oblatas (1976). Las mismas, en el año 2004, confeccionaron los faldones en color morado con los respiraderos en hilo de oro. 
La imagen mariana de la corporación recibe la advocaión de María Santísima del Rocío y Esperanza y es una obra de Sebastián Santos Rojas. El paso de palio es de estilo neobarroco, orfebrería de Jesús Domínguez, los faroles de la peana son obra de Hermanos Delgado y los faroles de cola son obra de Jesús Domínguez y Emilio Méndez, al igual que el relicario. En 2012, se estrena el nuevo palio realizado por Francisco Carrera Iglesias al estilo 'juanmanuelino'. Cuenta con un puñal clásico con pedrería, obra de Gil y Méndez. Varales, respiraderos y corona tienen la factura de Jesús Domínguez. La saya fue idea de Jesús Domínguez, aunque fue enriquecido por Francisco Carrera. 
Un dato muy destacable de la cofradía es que, su cruz de guía, es una cruz realizada en planta a principios del siglo XIV. De estilo gótico y que se encuentra en el monasterio de la Rápida.   

Cambiando de día, pasamos al Martes Santo. En esta jornada también realizan estación de penitencia cuatro hermandades, las cuales dos son más jóvenes que las otras, pero cuyo patrimonio es bastante rico.  

La primera cofradía que realiza estación de penitencia en la Iglesia de la Concepción en esta jornada, es la Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia en su Presentación al Pueblo, Nuestra Señora de la Salud y San Francisco de Asís. Los inicios de la hermandad se sitúan en 1976 en el barrio de Pérez Cubillas y bajo el amparo del párroco de la parroquia de San Francisco de Asís. Se funda en 1976 como Hermandad de Gloria, pasando a ser de penitencia en el año 2000. En 2011 entra a formar parte de la nómina del Martes Santo, pero hasta 2014 no realiza su primera Estación de Penitencia por Carrera Oficial. Los titulares de la corporación son obra de David Valenciano del 2000.  
La hermandad carece de paso de palio pero, el paso de Cristo es obra del tallista Francisco Verdugo. 

La siguiente es la Devota y Fervorosa Hermandad de Caridad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Sagrada Lanzada, María Santísima del Patrocinio, San Juan Evangelista y Nuestra Señora de los Dolores. Sus orígenes se remontan al año 1953 cuando unos devotos de la feligresía del barrio de Las Colonias, que dan culto a la virgen de los Dolores, la procesionan, por primera vez, por las calles de su barrio. Sin embargo, no es hasta 1986 cuando se constituye oficialmente la hermandad de penitencia.  
En cuanto a la imaginería de la hermandad Toda las imágenes del Misterio han sido talladas por el escultor palmerino, Francisco Joaquín Moreno Daza. El Señor de la Lanzada lo realizó en el año 1985. El soldado romano Longinos y el caballo se realizaron en 1987, siendo restaurados por el escultor onubense Sergio Sánchez Sánchez en el año 2006. Las imágenes de María Santísima del Patrocinio, San Juan Evangelista y María Magdalena, fueron realizadas en el año 1992. La actual imagen de la Virgen de los Dolores fue realizada en el año 1966 por Manuel Domínguez Rodríguez. Posteriormente es restaurada por el que fuera también hermano de la Hermandad, el artista onubense Eugenio Farelo López en 1991.

El paso de Cristo es de estilo neobarroco tallado, es obra del taller de Guzmán Fernández del año 2011. En el frontal, se muestra una cartela policromada, con el escudo de la hermandad realizada por Lourdes Hernández en 2011 cuyo dorado se ha iniciado. En el año 2012, se estrenan las cartelas de las esquinas del paso, obra de Rubén Fernández. El paso está iluminado por candelabros de guardabrisas, obra de Manuel Guzmán Bejarano del año 2002. Asimismo, de este autor son también las maniguetas que el paso porta en sus esquinas y que son de color oscuro ejecutadas en el año 1997. El llamador del paso fue un regalo de la Hermandad de la Esperanza como madrina, realizado en 1987 y restaurado en 2011.  En cuanto al paso de palio, es de color azul pavo y con bambalinas de dibujo. Los respiraderos son obra de Ramón León en alpaca plateada de 1989, con la Virgen de la Cinta presidiendo la delantera de los mismos y dos relieves en los que aparecen Santa Ángela de la Cruz y Santa Rafaela María. La candelería (1995-2001), jarras (2002-2003) y candelabros de cola (1996) son obra del taller de Villarreal en alpaca plateada. Asimismo, se estrenaron los varales  del paso, factura también de los Talleres de Villarreal de Sevilla. La confección del techo de palio y de las bambalinas ha sido ejecutado por hermanos y hermanas de la Hermandad, y el bordado de las caídas del paso las efectuaron las Reverendas Hermanas Oblatas, las cuales también han pasado el bordado de la caída delantera. La candelería antigua (1979), la peana y antiguas jarras (1981) son del taller de Angulo en Lucena (Córdoba). El Viernes de Dolores en la calle central de la cera va una Inmaculada y el Martes Santo porta una custodia dorada, esta última restaurada por el taller de Villarreal en 1997, que contiene una reliquia de Santa Rafaela María. La corona de la Virgen de los Dolores, del taller Villarreal de 2004, guarda numerosos detalles, como una imagen de la Virgen de la Cinta y San Sebastián, así como querubines y ángeles de marfil y jarritos con azucenas.  

La cuarta hermandad de esta jornada es la Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Sangre, Nuestra Señora Del Valle, San Sebastián Mártir y Santa Angela De la Cruz. Sus orígenes se sitúan en 1945 en el que un grupo de estudiantes de Villa San Carlos, como se denominó anteriormente los Estudios Politécnicos  Madre de Dios, actual Safa Funcadia, muestran la inquietud por fundar una cofradía. El entusiasmo y experiencia de estos jóvenes animaron a su director, el Padre Jesuita Antonio Garmendia de Otaolaurruchi a continuar el proyecto. Por lo que en 1949 se aprobaron los estatutos. 
La autoría de ambas imágenes son de León Ortega entre 1950 y 1956. En cuanto al paso del Cristo, es de estilo barroco de madera de caoba realizado por el tallista sevillano Manuel Guzmán Bejarano, con cuatro hachones y platos recogederos. Cuenta con medallones de Jesús Domínguez, con escenas de la pasión de Cristo, que se encontraban en el primitivo paso de 1950. Además, las esquinas son guardadas por las figuras de los cuatro profetas. Mientras que el paso de palio es de cajón con crestería , teniendo respiraderos en metal plateado de Hijos de Juan Fernández, varales, jarras y crestería de Ramón León Peñuelas, candelería, peana y faroles entrevarales de Manuel de Los Ríos, bambalinas de Manuel Ponce y techo de palio de las Madres Oblatas.  
Como dato relevante hay que mencionar que es el único crucificado que gira la cabeza hacia el lado izquierdo en el momento de expirar. 

La última del martes santo es la Real e Ilustre Hermandad Sacramental de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y María santísima del Refugio. La hermandad es consecuencia de la fusión de dos corporaciones: la Venerable Hermandad del Santísimo Sacramento de la Antigua Iglesia Arciprestal de San Pedro, fundada en 1536, siendo la primera y primitiva Hermandad Sacramental de la actual Diócesis de Huelva; y la Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, fundada en 1918. Ambas imágenes titulares fueron encargadas al taller de Antonio Infante Reina. 
El paso del señor es de estilo barroco, obra de Miguel Llácer Marín, fue completado y dorado en marzo de 1957. El dorado del paso fue obra de Antonio León Ortega. Entre los años 1995 y 1998, se llevó a cabo una importante restauración realizada por Vicente Morales Trillo y se restauraron también las 7 cartelas, con escenas de la pasión, por Virginia Bazán Gasch. El ostensorio de la reliquia del beato Manuel González fue realizado por José María Carrasco. En cuanto al paso de palio, es a partir de 1961, Rosario Ávila empieza los bordados de bambalinas y techo de palio. 
Se adquirieron 12 varales a los talleres de Angulo. En 1983, se llevan a cabo respiraderos y peana por Manuel de los Rios y, en 1985, el grupo de bordadoras de la Hermandad entregan a la misma el manto y la mantilla bordadas para la Virgen. En 1988, estrena candelabros de cola, obra de Ramón León Peñuelas; y en 1999 un cabildo de hermanos aprobó un nuevo proyecto para el paso de palio, presentado por el taller hijos de J. Fernández.

Laura Yáñez Sancho.
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