
Antonio Illanes gubió dos réplicas del Señor de Sevilla; una para Tacna, en el Perú y otra para una familia de Andújar que no soportaba la lejanía de su devoción. El gobierno de la dictadura le pidió a la Hermandad hispalense que permitieran a Illanes acceder a la imagen para tomar bocetos, medidas y apuntes. El embajador de España en el Perú y el obispo de Tacna pagaron la imagen. El gobierno franquista pagó el traslado. La Hermandad contribuyó con las potencias, los casquetes y la túnica. La imagen estuvo expuesta tres días en la casa de la Hermandad y se fue para el Perú. Hay otra versión, más romántica, en la que Illanes entra de tapadillo por las noches en San Lorenzo gracias a su amistad con el hijo del Hermano mayor, y estudia, toma medidas y hace bocetos del Señor de Sevilla durante las noches.
Agradecemos enormemente a D. Anyelo Hidalgo, la información aportada sobre esta soberbia imagen del citado D. Antonio Illanes, que representa magistralmente al majestuoso Señor del Gran Poder, de la capital hispalense.
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