Y en un mes volverá, mucho tiempo para
algunos y muy poco para otros, pero hoy, te digo con certeza que en
treinta días volverá a aflorar la Esperanza en la ciudad de
Sevilla, donde en la cual viven seis, cobijadas bajo la sombra de un
giraldillo el cual corona el símbolo de esta ciudad mariana. Dos de
ellas, viven en la otra orilla del río donde huele a pureza marinera
mientras llega tu día, Esperanza, siempre ante la atenta mirada de
la Santas Justa y Rufina, mientras que por la calle larga, dirección
de la basílica del Cachorro una trianera de nacimiento espera a ese
momento en el que baje al suelo de la ciudad para ayudar a su barrio
y atender a sus suplicas y las gracias del mundo entero.

En la otra orilla una Esperanza, la
cual también es enfermera, te espera con una sonrisa en San Martín,
una que por la ronda y frente a un ángel se hace Esperanza y a la
que su barrio le da las gracias, por haber vuelto. Esperanza, la que
nos da Dios ante el cristo de las Cinco Llagas y en una basílica
bajo el nombre de María. Pero sobre todo Esperanza la que nos das tu
Macarena, al verte tus ojos madre, esos ojos tan singulares que por
mayo vimos en un sitio diferente, al contemplar tu rostro, donde los
poetas se pierden y el sevillano se emboba.
En un mes Sevilla se volverá a postrar
ante tus plantas para pedirte, para rogarte, para contarte...
Vivas donde vivas, esperanza solo hay
una, y vive en el corazón del que creé en ti y te quiere.
@MarioRosales7